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Gulas al ajillo

Gulas al ajillo

FASE: Apta desde la fase de ataque PP

Como la nómina no me da para comer angulas, hay que conformarse con unas gulas, jeje… Pero la verdad, a mi me sientan igual de bien unas gulas al ajillo, y no pica tanto al bolsillo ¿verdad?

Las gulas son aptas para cualquier dieta, ya que son practicamente igual que el surimi, con un porcentaje de proteina del 10 al 12% y muy baja en grasas y azúcares. Y además es un ingrediente bastante versátil. Lo mismo puedes hacerlas protagonistas del plato, como en esta receta de gulas al ajillo, como aderezo en una ensalada fría, o en una tapita combinada con huevos de codorniz, salmón ahumado, etc. Seguramente, haga alguna recetilla más y la publique en el blog en el futuro. Para Navidades, o fiestas señaladas, lo cierto es que queda muy bien como receta con cierto glamour 🙂

 

Ingredientes para 2 raciones:

– 1 pack de gulas (yo las cogí congeladas)
– 2 dientes de ajo (podéis aumentar si os gusta mucho)
– 1 guindilla picante
– 1 cucharada de aceite de oliva (en las primeras fases, con mucha moderación)

Preparación:

– En este caso, que contaba con gulas congeladas, tocó descongelarlas previamente en la nevera. En un par de horas, ya estaban como las frescas y listas para cocinar.
– En una sartén, añadí la cucharada de aceite de oliva, a fuego medio.
– Laminamos los dientes de ajo bien finitos y si la guindilla es grande, la partimos en varios trozos. La idea es que se pueda identificar facilmente y así quien no le guste el picante, la pueda retirar.
– Una vez el aceite esté caliente, añadimos los ajos, y vamos volteándolos a medida que veamos que se doran.
– Añadimos los trozos de guindilla antes que se doren los ajos.
– Es el momento de añadir las gulas. Es importante recordar que NO debemos freírlas en el aceite. Solo saltearlas, para que se impregnen del sabor del ajo y la guindilla.
– Por eso, iremos removiendo las gulas con energía, sin dejar que se frían. Para eso va bien mover la sartén, con movimiento de salteado. Se debe dejar sólo 2 minutos máximo.
– Retiramos la sartén del fuego y lo apagamos.
– Para presentarlo, recomiendo poner el contenido de la sartén en una cazuelita de barro. Mantendrá el calor, y a nivel visual gana muchos puntos.

Disfrutad de esta pequeña delicia!

Os recomiendo dos cosas: la primera, usar gulas frescas mejor que congeladas. El sabor a mí, personalmente, me parece más bueno. Y por último, no abuséis del aceite de oliva. Cocinando con el justo y necesario, queda mucho más bueno.

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